La abundancia casi nunca se logra
sin la ayuda de los demás. Si una persona se niega a reconocer este hecho, no
importa el dinero que haya amasado o cuantos coches o residencias posea, nunca se sentirá verdaderamente rica
hasta haber comprendido el valor de la caridad.
Al practicar la caridad, automáticamente
empiezas a sentirte a gusto contigo mismo, te sientes capaz de contribuir a la
sociedad, en consecuencia, en tu subconsciente, te creerás merecedor de recibir
más.
Al donar parte de tu riqueza con
otros que necesitan ayuda, el dinero se vuelve una fuente de bendiciones y
vuelve a ti con creces.
Si estableces el hábito de donar
un 10% de tus ingresos para ayudar a otros, verás que eso graba en tu
subconsciente una sensaciĂłn de abundancia y a partir de ese momento, la riqueza
comenzará a correr en tu vida.
Ninguno de nosotros puede lograr
algo por sà solo, no importa lo que seas o de donde seas, siempre habrá otras
personas que te ayudarán a lograr el éxito y la riqueza; por eso es importante
perpetuar el ciclo de la caridad.
Fragmento del libro "Los 10 Secretos de la Riqueza Abundante" de Adam J. Jackson
